Andrea Kimi Antonelli ha sido el más rápido en los primeros entrenamientos del GP de Austria con su Mercedes, superando a George Russell y dejando a Lewis Hamilton a seis décimas. Oscar Piastri y Max Verstappen, lastrados por problemas mecánicos, fueron los rivales más cercanos, mientras Fernando Alonso cerró la tabla con un Aston Martin sin ritmo. La sesión refuerza la percepción de que Mercedes domina la parrilla.
El motor alemán y las fisuras técnicas de la competencia 🏎️
El rendimiento del Mercedes W14 en Spielberg apunta a una puesta a punto fina en el chasis y una gestión de neumáticos eficiente, factores que permitieron a Antonelli exprimir el motor en las rectas largas. En contraste, Red Bull sufrió con la degradación trasera y un fallo en el sistema hidráulico del RB19, mientras que Aston Martin no logró activar el DRS correctamente. La brecha técnica entre equipos sigue siendo evidente, con Mercedes mostrando un paquete más completo.
Mecánicos de Red Bull, a revisar el manual de instrucciones 🔧
Verstappen y Piastri vivieron su propio drama técnico en Austria, con el holandés preguntando por radio si alguien había escondido las herramientas. Mientras Antonelli daba vueltas de exhibición, el box de Red Bull parecía un taller de reparaciones improvisado. Alonso, por su parte, pudo disfrutar de una vista panorámica de la pista desde la última posición, ideal para admirar cómo los Mercedes se alejaban sin prisa pero sin pausa.