Amazon reveló que sus centros de datos consumieron 2.500 millones de galones de agua en 2025, aunque asegura usar solo 0,12 litros por kilovatio-hora, siete veces menos que el promedio del sector. Para la ciudadanía, esto importa porque el agua es un recurso escaso, y la expansión de la inteligencia artificial ya genera tensiones locales, como la moratoria en Seattle.
La sed de la nube: el costo hídrico de la inteligencia artificial 💧
Los centros de datos requieren refrigeración constante para evitar el sobrecalentamiento de servidores que procesan modelos de IA. Amazon argumenta que su eficiencia hídrica es superior, pero el volumen total sigue siendo masivo. Mientras la demanda de computación crece, las comunidades locales ven con recelo la competencia por el agua potable, especialmente en regiones con sequía recurrente.
Amazon: ahorramos agua, pero bebemos el equivalente a un lago 🌊
La empresa presume de usar menos litros por kilovatio, pero 2.500 millones de galones suenan a factura de la piscina municipal más cara del mundo. Tal vez su próximo anuncio sea que reciclan el sudor de sus empleados para enfriar servidores. Mientras, en Seattle, los vecinos miran la nube y piensan: ojalá lloviera en sus servidores.