Will Everett, conocido como Amazing-Man, debutó en 1983 de la mano de Roy Thomas y Jerry Ordway. Este héroe afroamericano poseía la habilidad de duplicar las propiedades físicas de cualquier material que tocara, convirtiéndose en un ser de gran versatilidad. Sin embargo, a pesar de su potencial narrativo, desapareció del radar de DC Cómics tras la Crisis en Tierras Infinitas. Hoy, su legado es una rareza para coleccionistas.
El poder de la duplicación material como concepto técnico 🧬
La habilidad de Amazing-Man se basa en la manipulación molecular táctil. Al tocar una sustancia, su cuerpo replica su densidad, resistencia y composición química. Esto le permitía desde volverse tan duro como el acero hasta tan flexible como el caucho. A nivel narrativo, este poder ofrecía posibilidades de combate dinámicas, pero requería un control preciso del escritor para no caer en la invulnerabilidad absoluta. Su desuso quizás se debió a lo complejo de equilibrar sus límites.
Toque mágico o desaparición programada 🎭
Parece que el toque de Amazing-Man no era tan mágico para los editores. Con poderes que le permitían ser cualquier cosa, al final acabó siendo nada en el universo DC. Quizás su habilidad para copiar materiales no incluía copiar el carisma suficiente para sobrevivir a un reboot. Al menos, su legado nos recuerda que hasta los héroes más moldeables pueden acabar en el baúl de los recuerdos.