Alstom presentó en Derby el primero de diez trenes nuevos para la línea Elizabeth de Londres, parte de un contrato de 370 millones de libras. Este acuerdo no solo renueva la flota, sino que salvó la fábrica de trenes más grande del Reino Unido y evitó 1.300 despidos. La línea, que ya mueve a 850 millones de pasajeros al año, aumentará su capacidad a 120.000 personas por hora, mejorando la movilidad en la capital.
Diez trenes que aseguran la producción ferroviaria británica 🚆
Los nuevos trenes, fabricados en Derby, son modelos Aventra de última generación. Incorporan sistemas de tracción más eficientes y mayor capacidad de pasajeros, con vagones diseñados para flujo rápido en horas punta. La inversión también garantiza la continuidad de la cadena de suministro local, manteniendo activos a proveedores de componentes y talleres de mantenimiento. Sin este pedido, la planta habría cerrado, dejando un hueco en la industria ferroviaria nacional.
Milagro en Derby: un tren que viaja hacia el pasado laboral 🛤️
Quién lo diría: en plena era de automatización y startups de movilidad, lo que salva una fábrica es un pedido de trenes con tecnología de hace diez años. Pero oye, si el gobierno británico no mete dinero, los 1.300 empleados se quedan en la calle y los pasajeros de Londres viajan en autobús. Al menos, mientras los trenes circulen, los ingenieros de Derby podrán presumir de que su trabajo no es tan vintage como parece.