¿Tu tarjeta gráfica no da el rendimiento esperado en juegos o programas exigentes? El problema puede estar en opciones de fábrica que priorizan el ahorro eléctrico sobre la potencia. Ajustar el modo de energía de la GPU a máximo rendimiento y el plan de Windows a alto rendimiento puede desbloquear el potencial de tu equipo sin invertir un euro, aunque subirá la temperatura y el consumo.
Cómo activar el modo de alto rendimiento en tu GPU ⚡
Para NVIDIA, abre el Panel de Control, ve a Administrar configuración 3D y elige Preferir rendimiento máximo en Modo de gestión de energía. En AMD, desde el software Adrenalin, selecciona Rendimiento y activa Optimización de energía. En Windows, ve a Configuración > Sistema > Energía y suspensión y elige Alto rendimiento. Estos cambios evitan que el sistema limite la frecuencia de la GPU para ahorrar vatios, liberando su capacidad en cargas pesadas.
El ahorro energético que te roba FPS 🔥
Resulta que tu PC viene de serie pensando que eres un monje zen del ahorro, limitando la gráfica para que no gaste ni un julio de más. Por suerte, cambiar dos opciones convierte tu equipo de ahorrador ecológico a bestia de carreras. Sí, pagarás un par de euros más en la factura, pero ver cómo tus FPS suben sin gastar en hardware nuevo es un precio justo. Tu GPU te lo agradecerá, aunque el ventilador suene como un secador.