ZF Lifetec ha presentado un sistema de cuatro airbags diseñado para proteger a los pasajeros que viajan completamente recostados, una postura que ganará popularidad con la llegada de los coches autónomos. Estos airbags evitan que el cuerpo se deslice bajo el cinturón durante una frenada brusca, ajustando su forma según el ángulo del asiento. La tecnología promete que en 2028 podremos dormir la siesta sin poner en riesgo la integridad física.
Cómo funcionan los cuatro airbags antideslizamiento 🚗
El sistema integra sensores que detectan la inclinación del asiento y despliegan módulos específicos: un airbag frontal, dos laterales y uno inferior que actúa como tope. Este último, colocado bajo las rodillas, impide el temido efecto submarino, donde el pasajero se desliza hacia adelante. Los airbags se inflan con presión variable según la postura, garantizando que el cuerpo quede sujeto sin importar si el asiento está en posición vertical, semireclinado o totalmente horizontal. ZF Lifetec ha probado el sistema en simulaciones de choque frontal y lateral.
Ahora solo falta el airbag para el cubata 🍸
Con este avance, los fabricantes parecen haber resuelto el dilema de cómo viajar como en un salón sin acabar en el hospital. Lo próximo, imagino, será un airbag que te sujete el café en el reposabrazos o que amortigüe el golpe cuando el copiloto te dé un codazo al cambiar de emisora. Porque, seamos sinceros, si vamos a viajar tumbados, lo que realmente necesitamos es que el coche también frene los ronquidos.