Las organizaciones agrarias de Aragón han mostrado su rechazo frontal a la decisión del Gobierno que prohíbe la cosecha de cereal durante alertas de incendios. Los productores denuncian que la medida traslada al campo la falta de medios públicos y genera pérdidas millonarias, además de ignorar las diferencias regionales y vulnerar normativas que solo restringen zonas forestales.
La tecnología de prevención que no llega al campo 🌾
Mientras se culpa a los agricultores, la inversión en sistemas de detección temprana y maquinaria antipolución sigue sin llegar al medio rural. Aragón carece de suficientes puntos de vigilancia y equipos de extinción rápida. Una aplicación de alertas meteorológicas personalizadas o tractores con sensores de temperatura podrían reducir riesgos sin parar la cosecha. Pero falta voluntad para aplicar soluciones técnicas viables.
Prohibido cosechar, pero no prohibido pagar la factura 🔥
El Gobierno cree que parar cosechadoras apaga incendios, como apagar el fuego tapando la cacerola. Ahora los agricultores miran al cielo: si no llueve, pierden el cereal; si hay alerta, pierden el cereal igual. La medida es tan homogénea como una talla única para todos, aunque el campo aragonés tenga más matices que un mapa de secano. Al final, el único que no pierde es el humo.