El Gobierno ha decidido jubilar los triángulos de emergencia y blindar la baliza V16 como único dispositivo de señalización. La medida es legal, pero su entrada en vigor ha sido un caos. Bruselas primero cuestionó el proceso por un error de notificación y luego lo avaló. Demasiado lío para una lucecita con imán que, eso sí, el conductor ya está pagando mientras tira a la basura unos triángulos que aún funcionaban.
Así funciona la baliza V16: tecnología simple, pero con enchufe 🔌
La V16 es un dispositivo autónomo con batería, luz naranja intermitente y un imán para fijarlo al techo. Su alcance visual supera al del triángulo y evita que el conductor se baje del coche en el arcén. El problema técnico no está en el aparato, sino en la gestión: la DGT exige que esté homologada y conectada a su plataforma, pero los plazos se han movido varias veces. Al final, el usuario compra un chisme que vale entre 30 y 50 euros, y el resto es papeleo.
La chapuza perfecta: cambiar la norma y que la paguen los mismos 💸
Lo mejor de todo es que, mientras políticos y funcionarios cobran su sueldo sin novedad, el conductor se come el marrón. Compra baliza, tira triángulos, se entera de que Bruselas se quejó, luego que no, y al final todo sigue igual. La próxima vez que te pares en el arcén, pon la lucecita, sonríe y recuerda: la seguridad vial es lo primero, pero la improvisación también tiene su coste. Y tú, como siempre, pagas la cena.