Un incidente reciente en una limpieza de fachadas dejó al descubierto los peligros de las oscilaciones por viento. El cable tensor de una plataforma se rompió, provocando un accidente que ahora se estudia con herramientas 3D. El objetivo es determinar cómo las ráfagas generaron fatiga en el material y qué factores evitaron una tragedia mayor.
Pipeline forense: Metashape y LS-DYNA para reconstruir la rotura 🛠️
El equipo forense usó Agisoft Metashape para generar un modelo 3D de la plataforma y la fachada a partir de fotos del lugar. Ese modelo se exportó a LS-DYNA, donde se aplicaron cargas de viento dinámicas. Las simulaciones mostraron que el cable tensor acumuló micro-fisuras por oscilaciones repetitivas, hasta fallar en el punto de anclaje. Se validaron los datos con la tensión residual hallada en el cable roto.
El viento no perdona, pero el cable tampoco ayudó 🌬️
La naturaleza es sabia, pero los diseñadores de cables tensores a veces no tanto. Resulta que el viento, ese mismo que mueve las hojas de los árboles, puede hacer bailar a una plataforma de limpieza hasta que el cable dice basta. Ahora toca revisar manuales y, de paso, rezar para que la próxima ráfaga no coincida con el día de cobro del seguro.