Absci ha desarrollado una plataforma de inteligencia artificial generativa capaz de diseñar anticuerpos terapéuticos sin necesidad de modelos biológicos previos. La tecnología promete reducir los tiempos de desarrollo de fármacos, pasando de años a meses, al generar moléculas completamente nuevas optimizadas para atacar dianas específicas.
Cómo funciona el diseño computacional de anticuerpos 🧬
La plataforma utiliza modelos de aprendizaje profundo entrenados con datos de interacciones proteína-proteína. Genera secuencias de anticuerpos que no existen en la naturaleza, prediciendo su estructura tridimensional y afinidad. El sistema evalúa millones de variantes en silicio, seleccionando las candidatas con mayor probabilidad de éxito antes de la síntesis y validación en laboratorio. Esto elimina procesos de cribado aleatorio.
Adiós ratones, hola servidores (y viceversa) 🖥️
Mientras los ratones de laboratorio respiran aliviados, los ingenieros informáticos sudan tinta con los clusters de GPU. Ahora los anticuerpos se diseñan en un teclado antes que en una placa de Petri. Eso sí, cuando la IA alucina y propone un anticuerpo que se une a una proteína de plátano, alguien tiene que explicarle al inversor que no es un error, sino un candidato para la próxima pandemia de fruta.