El partido del primer ministro etíope Abiy Ahmed obtuvo el 90% de los escaños en las elecciones legislativas del 1 de junio, según resultados oficiales. Con 438 de 486 asientos en el parlamento, el gobierno mantiene un control absoluto. Sin embargo, la exclusión de zonas en conflicto de Tigray y Amhara genera dudas sobre la representación real y la unidad nacional.
El voto digital y la brecha de representación en regiones en conflicto 🗳️
La tecnología electoral en Etiopía, como el registro biométrico y sistemas de transmisión de resultados, permitió agilizar el conteo en zonas estables. No obstante, en regiones como Tigray y Amhara, la falta de infraestructura y los cortes de comunicaciones impidieron la implementación de estos sistemas. Esto dejó a millones sin posibilidad de votar, generando un vacío de datos que cuestiona la precisión del resultado oficial. La brecha digital se convierte así en un obstáculo para la democracia.
Ganar con el 90% es fácil cuando no cuentas a tus rivales ⚽
Abiy Ahmed ha logrado lo que muchos políticos sueñan: una victoria aplastante sin necesidad de hacer campaña en las zonas conflictivas. Es como ganar un partido de fútbol jugando solo en tu mitad del campo. La oposición, ausente en gran parte del país, debe conformarse con ver cómo el gobierno celebra un triunfo que, visto desde fuera, parece más un monólogo que un debate democrático.