La Xunta de Galicia y el Concello de A Lama han iniciado conversaciones para definir un modelo de colaboración que permita mejorar el sistema de saneamiento municipal. El objetivo es resolver problemas históricos de vertidos y malos olores, garantizando un servicio más eficiente sin que los vecinos sufran una subida de impuestos. La medida busca proteger la salud pública y el entorno natural de la zona.
Tecnología y gestión para un ciclo integral del agua 💧
El acuerdo se centraría en la modernización de la red de alcantarillado y la construcción de una nueva depuradora con sistemas de tratamiento biológico. Se plantea la instalación de sensores para monitorizar caudales y detectar fugas en tiempo real, así como la automatización de procesos para reducir costes operativos. La Xunta aportaría financiación y asistencia técnica, mientras que el ayuntamiento se encargaría del mantenimiento local. Esto permitiría tratar las aguas residuales de forma más eficaz, eliminando contaminantes antes de su vertido al río.
Adiós a las narices tapadas, hola al turismo 🏞️
Los vecinos de A Lama podrían, por fin, pasear por el centro sin tener que aguantar la respiración ni hacer eslalon entre charcos sospechosos. Si el plan sale bien, el único olor fuerte será el de las empanadas de los bares, y el único vertido, el de la sidra en las fiestas. Quién sabe, hasta igual el pueblo se vuelve tan atractivo que los turistas vengan a hacer fotos a las alcantarillas, como si fueran las de París, pero con más boina y menos baguette.