El Banco de España cifra en casi 900.000 las viviendas en manos de extranjeros no residentes o dedicadas al alquiler turístico, un 3,3% del parque total. Esta situación reduce la oferta disponible para residencia habitual y dispara los precios, especialmente en zonas como Alicante, Málaga o Barcelona. Para el ciudadano medio, la búsqueda de una vivienda asequible se convierte en una tarea cada vez más compleja.
IA y blockchain para gestionar el parque de viviendas 🤖
Frente a este desajuste, algunas startups proponen usar inteligencia artificial para predecir la demanda de alquiler residencial y optimizar la oferta en tiempo real. Plataformas descentralizadas basadas en blockchain podrían registrar contratos de alquiler turístico, limitando su duración mediante smart contracts. Sin embargo, estas soluciones chocan con la falta de voluntad política para aplicar tecnologías que monitoricen el uso real de cada inmueble y penalicen su infrautilización.
Solución: que los turistas se compren una casa de verdad 🏡
Dado que casi un millón de viviendas están fuera del mercado residencial, la lógica del desarrollador apunta a construir más. Pero claro, si construyes en Málaga, el extranjero las compra para Airbnb. La ironía es que la solución podría ser tan simple como regular el alquiler turístico, pero eso implicaría enfrentarse al lobby hotelero y a los inversores. Mientras tanto, los locales seguimos soñando con pagar una hipoteca en lugar de un alquiler mensual que ya supera el sueldo mínimo.