Publicado el 15/06/2026 | Autor: 3dpoder

60.255 euros para formar a 40 mujeres con discapacidad en tecnología

Eurofirms Foundation ha destinado 60.255 euros a un programa que formará a 40 mujeres con discapacidad en competencias tecnológicas. El objetivo es claro: abrirles las puertas a empleos estables y bien remunerados en un sector con alta demanda de profesionales. Para la ciudadanía, esto significa reducir la brecha de inclusión y generar talento diverso en la economía local. La inversión no solo transforma vidas, sino que también fortalece el tejido productivo con perfiles necesarios.

Diverse group of women with visible disabilities collaborating around a large interactive digital screen, one woman using a wheelchair pointing at a 3D modeling software interface, another with a prosthetic arm typing on a sleek laptop, augmented reality headsets on a nearby table, modern classroom with ergonomic furniture, bright natural light from floor-to-ceiling windows, cinematic photorealistic style, warm inclusive atmosphere, detailed facial expressions showing focus and engagement, technical equipment like tablets and coding monitors visible, clean minimalist interior design

Formación técnica para un mercado laboral exigente 💻

El programa incluye módulos de desarrollo web, análisis de datos y ciberseguridad, áreas donde el déficit de profesionales es constante. Las participantes aprenderán a manejar lenguajes como Python y JavaScript, además de herramientas de gestión de bases de datos. La formación se combina con prácticas en empresas colaboradoras, lo que facilita la transición al empleo. Con este enfoque práctico, se busca que las mujeres adquieran habilidades concretas y certificables, respondiendo a las necesidades reales de un sector que demanda perfiles técnicos y adaptables.

¿Y ahora quién les dirá que la tecnología no es para ellas? 🤔

Porque claro, siempre hay quien piensa que las mujeres con discapacidad deberían limitarse a ciertos trabajos. Pero aquí llega Eurofirms con 60.000 euros y un curso de Python para desmontar mitos. Lo mejor es que, mientras algunos discuten sobre inclusión en redes sociales, estas 40 mujeres estarán aprendiendo a programar. Y cuando terminen, seguro que alguna empresa se lleva la sorpresa de que una buena desarrolladora no necesita ser un cliché de Silicon Valley. Ironías del destino: formar talento diverso resulta rentable.