La noticia celebra una partida de 400.000 euros para empresas de inserción, una cifra que no cubre ni los gastos de un programa piloto serio. Mientras tanto, los recortes en servicios públicos básicos empujan a más personas hacia la exclusión. Es un gesto que parece diseñado para la foto, no para cambiar realidades.
La brecha entre la inversión y la necesidad real de integración laboral 💸
Las empresas de inserción requieren un modelo de financiación estable y escalable. Con 400.000 euros apenas se sostienen unos pocos puestos durante meses. Para abordar la exclusión estructural se necesita multiplicar esa cifra y vincularla a una garantía de empleo protegido, donde el Estado asegure un salario digno y formación continua, evitando la rotación en precario que genera dependencia crónica.
Menos mal que no pidieron un café para todos ☕
Si repartimos los 400.000 euros entre los parados de larga duración del país, a cada uno le toca para un café con leche y una sonrisa. Pero ojo, que la sonrisa la pone el político de turno al anunciar la medida. La próxima vez, igual destinan 50 euros para que nos tomemos todos un churro y dejemos de quejarnos. Así sí se combate la exclusión, claro.