El barrio del Torreón fue el escenario de una competición de natación que reunió a 400 nadadores de toda Castilla-La Mancha. El evento, que contó con la presencia del alcalde, ofreció a la ciudadanía una oportunidad gratuita de ocio y deporte, fomentando la vida activa y el orgullo local. La jornada unió a la comunidad en torno al esfuerzo y la convivencia.
La tecnología de cronometraje y el diseño de la piscina 🏊
La organización del evento requirió un sistema de cronometraje digital con sensores táctiles en los bordes de la piscina, capaces de registrar tiempos con precisión de centésimas. Las calles se delimitaron con boyas de material compuesto, reduciendo la resistencia al agua. Los nadadores usaron gorros con chips RFID para seguimiento en tiempo real, datos que se proyectaban en una pantalla LED. El diseño de la piscina, con profundidad homogénea de 2 metros, facilitó los virajes y la seguridad.
Cuando el agua no es lo único que te moja 😅
Ver a 400 personas moviendo los brazos a la vez en el Torreón recuerda a una coreografía de delfines desorientados, pero con menos gracia. Eso sí, el que dijo que la natación era un deporte tranquilo no probó la salida desde el poyete. Entre codazos involuntarios y el cloro que escuece en los ojos, algunos salieron del agua más rojos que un tomate. Al menos, el alcalde no se tiró de cabeza, que si no, montamos el pollo.