Publicado el 02/06/2026 | Autor: 3dpoder

3DCoat 2026 acelera texturas con GPU y sube precio de versión reducida

Pilgway ha presentado 3DCoat 2026, una actualización que introduce un sistema de texturizado por GPU para agilizar la creación de materiales y máscaras. La versión estable llegará este mes, y aunque el precio de 3DCoat se mantiene, la edición 3DCoatTextura subirá de 119 a 159 euros. Los diseñadores 3D ganan velocidad, pero pagan más por funciones recortadas.

3D character model being textured in real-time on a high-end workstation, GPU chip glowing inside a transparent computer case while brush strokes apply metallic material to a sci-fi armor surface, speed lines and particle effects showing accelerated workflow, split screen showing old CPU-based process lagging versus new GPU-based process completing instantly, cinematic technical illustration, blue and orange lighting contrasting old and new systems, wireframe overlay on model, photorealistic render, dramatic industrial atmosphere

Texturizado por GPU: más rapidez en materiales y máscaras 🚀

El nuevo sistema aprovecha la potencia de la tarjeta gráfica para procesar capas, pintura procedural y máscaras en tiempo real, reduciendo los tiempos de espera en proyectos complejos. Según Pilgway, este enfoque permite iterar con mayor fluidez en modelos de alta resolución, aunque requiere hardware moderno. La versión completa de 3DCoat no sube de precio, pero la versión Textura, que elimina herramientas de esculpido y retopología, costará 40 euros más. La decisión divide a la comunidad: unos aplauden el rendimiento, otros critican el encarecimiento del acceso.

La GPU acelera, pero tu cartera frena 💸

Ahora podrás pintar tus modelos a la velocidad del rayo, siempre que tu cartera aguante el nuevo precio de 3DCoatTextura. Por 159 euros, te llevas un motor gráfico que ruge, pero sin esculpido ni retopología. Es como comprar un coche de carreras y descubrir que solo incluye el volante. Al menos, los que ya tenían la versión completa pueden presumir de no haber pagado el peaje. La próxima vez que tu GPU eche humo, recuerda: el verdadero cuello de botella es tu presupuesto.