El Gobierno anuncia 368 millones para instalar climatización en colegios y centros de salud. Suena a cifra redonda, pero la realidad es que en pleno 2024 hay niños sudando en aulas a 40 grados y pacientes en urgencias sin aire. La inversión es necesaria, pero el contexto duele: llega tras décadas de recortes y obras aplazadas. El dinero público aparece cuando la foto es bonita o toca campaña, no cuando toca planificar.
Eficiencia energética: la tecnología que tapa décadas de abandono 🔥
Desde el punto de vista técnico, climatizar 32.000 centros con 368 millones es, como poco, optimista. Repartido, tocan a unos 11.500 euros por centro. Suficiente para un par de splits de gama media, no para una instalación eficiente con bombas de calor, sistemas de ventilación con recuperación de calor o envolventes térmicas. La clave no es solo poner máquinas, sino aislar ventanas, techos y fachadas. Sin eso, el aire frío se escapa y la factura se dispara. La tecnología existe, falta aplicarla con cabeza.
Planificación: esa palabra que los políticos evitan como al sol ☀️
Lo mejor de todo es que ahora los mismos que recortaron partidas de mantenimiento durante años sacan pecho con este anuncio. Es como si un pirómano se presentara como bombero voluntario. Los niños sudan, los enfermos se asfixian, y mientras tanto, los políticos se dan palmaditas en la espalda. La climatización está bien. La planificación, mejor. Pero eso no da titulares. Y los políticos, ya se sabe, prefieren no recordar.