El gobierno español inyecta 28,8 millones de dólares a DNEG, multinacional de efectos visuales, para que compre Anima Kitchent en Canarias. La operación se vende como creación de empleo, pero los incentivos fiscales del 54% ya atraían a la empresa. El dinero público financia un ahorro fiscal masivo para una firma extranjera.
Incentivos fiscales y precariedad laboral en la animación canaria 🎬
Canarias ofrece un 54% de deducción fiscal, uno de los regímenes más agresivos de Europa. DNEG, con sede en Londres, aprovecha esta ventaja para establecer un centro de servicios. Los empleos prometidos serán temporales, ligados a proyectos concretos, sin cláusulas de permanencia. La compra de Anima Kitchent elimina su independencia creativa, convirtiéndola en taller de subcontratación. Los salarios, ajustados al mínimo, no retendrán talento local.
El milagro canario: pagar para que una empresa pague menos 💸
Así que el ciudadano canario financia con sus impuestos que una multinacional se ahorre más de la mitad de los suyos. Es como invitar a un amigo a cenar y que él se lleve la cartera. Los beneficios vuelan a Londres mientras aquí se cuentan empleos que duran lo que un contrato de temporada. Menos mal que la creatividad no paga impuestos, porque la que queda en Canarias, poca.