La directiva Asha Sharma ha revelado que la consola Xbox genera el 80% de los ingresos de Microsoft en el sector del gaming. Aunque vender hardware deja poco margen, es la puerta de entrada al ecosistema donde los jugadores compran juegos o se suscriben a Game Pass. Sin nuevas consolas, la cadena de ingresos se frena y la oferta de juegos y servicios se resiente.
El hardware como eslabón débil de la cadena de ingresos 🎮
Microsoft depende de un ciclo continuo: vender consolas para atraer usuarios, retenerlos con servicios como Game Pass y monetizar con compras de juegos y DLC. El problema es que el margen por hardware es bajo, pero su función es crítica. Sin una base instalada amplia, los desarrolladores no priorizan la plataforma, lo que reduce el catálogo y la competencia de precios. La estrategia actual exige vender más consolas aunque no den ganancias directas.
La paradoja de vender cajas que apenas dejan dinero 🎯
Así que Microsoft vende consolas casi a precio de costo, como quien regala el cebo para pescar peces gordos. El truco está en que, una vez dentro, te enganchan con Game Pass y luego con juegos a 70 euros. El problema es que si la gente deja de comprar consolas, el cebo desaparece y los peces se van a nadar a otra parte. O sea, que vender hardware es un mal necesario, como pagar la entrada a un parque de atracciones donde todo cuesta el doble.