La conocida estafa Wangiri ha resurgido con fuerza. Recibes una llamada perdida de un número internacional desconocido y, por curiosidad, decides devolverla. Error: te conectan a un número de tarifa especial que cobra cada segundo a un precio desorbitado. Para evitarlo, nunca devuelvas llamadas de números extraños; si es urgente, quien te busca llamará de nuevo.
El mecanismo técnico detrás de la llamada trampa 📞
El fraude se apoya en sistemas automáticos de marcación que generan miles de llamadas perdidas desde prefijos internacionales poco comunes, como +222 o +373. Al devolver la llamada, tu operador te redirige a un número de tarificación especial (de tipo 806 o similar), donde el coste por minuto puede superar los 3 euros. Estos sistemas suelen estar alojados en centrales VoIP anónimas, lo que dificulta su rastreo. La única defensa real es no devolver la llamada.
El timo de la llamada perdida: pagar por tu propia curiosidad 💸
Parece mentira que en pleno 2025 sigamos cayendo en la misma trampa. Recibes una llamada de un número que empieza por +222 y piensas: será un familiar en apuros. No, es un bot que solo quiere que le devuelvas la llamada para cobrarte 5 euros por minuto. La próxima vez que veas un número extraño, haz como si fuera tu ex: ignóralo y sigue con tu vida. Tu bolsillo te lo agradecerá.