El mercado global de routers WiFi para hogares registró una caída del 6% en el primer trimestre de 2026 frente al año anterior, acumulando un descenso del 34% desde su pico en 2021. La razón es simple: millones de hogares ya renovaron sus equipos durante el confinamiento y ahora priorizan gastos como la comida o el alquiler. A esto se suma que los proveedores de internet incluyen routers modernos en sus planes, eliminando la necesidad de comprar uno aparte.
El fin de la era de las actualizaciones masivas 📉
Durante la pandemia, la demanda de routers se disparó por el teletrabajo y el ocio digital. Pero ese pico ya pasó. Los fabricantes ahora enfrentan un mercado maduro donde los usuarios no ven razón para cambiar un equipo que funciona. Las mejoras en velocidad o cobertura ya no justifican el gasto para la mayoría, y los nuevos estándares como WiFi 7 apenas empiezan a llegar. La industria deberá buscar nuevos nichos, como el gaming o el hogar inteligente, para reactivar las ventas.
Señal débil para los fabricantes, pero el WiFi sigue firme 📶
Así que, si tienes un router que compraste en 2020 y aún no falla, no te preocupes: eres parte de la tendencia global. Los fabricantes están tan desanimados como tu señal cuando te alejas tres metros del router. Pero oye, mientras el WiFi llegue al sofá y al baño, el mundo sigue girando. Eso sí, si eres de los que aún usa el router del año 2015, quizás sea momento de ceder, pero sin prisas.