En Uganda, 12 jirafas nubias, especie en peligro de extinción, fueron trasladadas desde el Parque Nacional Murchison Falls hasta la Reserva Ajai, a 106 kilómetros de distancia. La medida busca proteger a estos animales del avance de la perforación petrolera en su hábitat original. Para la ciudadanía, el movimiento representa un giro hacia la conservación de la fauna sobre la explotación de recursos, aunque también apunta a diversificar el turismo en la región.
Logística de conservación: el traslado como operación técnica 🦒
El operativo implicó sedar a cada jirafa, colocarlas en camas especiales y transportarlas en vehículos diseñados para minimizar el estrés. Se usaron grúas y monitoreo veterinario constante durante el trayecto. La Reserva Ajai fue evaluada previamente para garantizar alimento y agua suficientes. Este tipo de reubicación es común en África para evitar la fragmentación de poblaciones, pero en este caso la urgencia la marca la expansión de la industria petrolera en Murchison Falls.
Jirafas huyen del petróleo, pero el crudo no las sigue 🛢️
Las jirafas nubias fueron mudadas a 106 km de los pozos petroleros. Una distancia considerable, pero insuficiente si el crudo decide expandir su zona de confort. Quizás lo próximo sea ver a las jirafas con pasaporte y visa para cruzar fronteras. Mientras tanto, los turistas podrán ver jirafas en Ajai, aunque tendrán que explicar a sus hijos que se mudaron porque el petróleo les ganó la partida en casa.