La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló que en julio presentará medidas para vetar el comercio con asentamientos israelíes en Cisjordania. Sin embargo, recordó que la suspensión del Acuerdo de Asociación con Israel depende de los 27 países de la UE, que llevan 10 meses sin votar la propuesta. Esto deja a la ciudadanía con decisiones clave sobre comercio y sanciones estancadas por falta de acuerdo político.
El bloqueo político frena la innovación en sistemas de control comercial 🛑
La falta de consenso entre los 27 estados miembros impide activar mecanismos digitales de verificación de origen para productos de asentamientos. Herramientas como la trazabilidad mediante blockchain o bases de datos aduaneras unificadas requieren una directiva marco que no avanza. Sin una decisión política, los sistemas informáticos de la UE no pueden distinguir bienes de Cisjordania de los de Israel, dejando el comercio sin filtros técnicos ni sanciones automáticas.
La UE y su superpoder: no decidir en 10 meses 🐌
Von der Leyen anuncia medidas con la misma energía que un caracol en una carrera de Fórmula 1. La UE tiene la capacidad de vetar el comercio con asentamientos, pero sus 27 miembros prefieren debatir hasta que los panes de pita caduquen. Mientras tanto, los colonos siguen vendiendo aceitunas y los políticos europeos, discutiendo. Al menos, el estancamiento es constante: un logro en la burocracia continental.