La artista Tujiko Noriko, afincada en Francia, ha lanzado un nuevo trabajo discográfico que nace de su particular obsesión por los gatos. Durante su gira japonesa, explicó que transforma esa energía de mujer gato loca en música, buscando equilibrio dentro de la disonancia sonora. El resultado es una experiencia auditiva que conecta el amor por las mascotas con la experimentación creativa.
El proceso técnico detrás de una armonía disonante 🎛️
Para lograr ese sonido, Noriko combinó sintetizadores analógicos con grabaciones de campo, incluyendo ronroneos y maullidos procesados digitalmente. La producción mezcla capas de ruido blanco con melodías mínimas, creando texturas que imitan el comportamiento errático de un felino. Según la artista, cada pista se construyó superponiendo frecuencias opuestas hasta hallar un punto de estabilidad, un método que ella denomina maullido armónico. El álbum se masterizó en París con un enfoque deliberadamente lo-fi para preservar esa crudeza.
Cuando tu gato te pide que subas el volumen 🐱
Si alguna vez tu gato ha mirado tu equipo de música con desprecio, quizá este disco le devuelva el interés. Noriko asegura que su gato de prueba aprobó el 70% de las pistas, aunque abandonó la sala durante el tema más experimental. Los humanos, por su parte, pueden disfrutar de un viaje sonoro que recuerda a una partida de caza con un láser: caótico, impredecible y con algún que otro arañazo auditivo.