Donald Trump publicó un vídeo generado por inteligencia artificial donde muestra a Robert De Niro y Julia Roberts siendo curados de sus críticas hacia él. El contenido, difundido en redes sociales, busca ridiculizar a opositores usando esta tecnología. Para la ciudadanía, esto refleja cómo la IA puede manipular imágenes y mensajes políticos, generando dudas sobre la veracidad de lo que vemos en internet.
La IA como herramienta de manipulación política 🤖
El vídeo utiliza modelos de generación de imágenes y vídeo, como GANs o difusión estable, para modificar expresiones faciales y contextos. Estas técnicas permiten superponer rostros y alterar escenas en tiempo real, haciendo que figuras públicas parezcan decir o hacer cosas que nunca ocurrieron. La facilidad de acceso a estas herramientas reduce el costo de producir desinformación, lo que plantea un riesgo para el debate público. Expertos señalan que la detección de estos contenidos requiere algoritmos avanzados.
¿Curar críticas o crear memes de mal gusto? 😅
Trump descubrió que es más fácil editar a sus críticos que escucharlos. Si la IA puede curar a De Niro de sus opiniones, quizá pronto veamos a un robot convenciendo a tu tío de que deje de compartir cadenas de WhatsApp. Lo curioso es que, mientras la tecnología avanza, la cura para la credulidad humana sigue sin patentarse. Al final, el único tratamiento real es aprender a dudar de lo que vemos.