El SUV 100% eléctrico de Toyota ha superado con solvencia los exigentes test de Euro NCAP. El bZ4X logró un 88% en protección de adultos y un 87% en protección infantil, demostrando que la firma japonesa mantiene su apuesta por la seguridad activa y pasiva. La clave del éxito está en su suite Toyota Safety Sense, que interceptó eficazmente a peatones y ciclistas en las simulaciones más complejas.
Así funciona el escudo digital del bZ4X 🛡️
El Toyota Safety Sense de última generación integra un sistema de cámaras y radares que monitorizan el entorno en tiempo real. Su asistente de precolisión detecta no solo vehículos, sino también peatones y ciclistas, aplicando frenada autónoma incluso en intersecciones. Además, el control de crucero adaptativo y la asistencia de mantenimiento de carril trabajan en conjunto para reducir la carga del conductor. La estructura de la carrocería, diseñada con aceros de alta resistencia, también contribuye a disipar la energía en impactos laterales y frontales.
El coche que frena mejor que tu cuñado al volante 😅
Parece que el bZ4X ha decidido que los peatones tienen prioridad incluso cuando van distraídos mirando el móvil. El Safety Sense frena con tal precisión que hasta un ciclista kamikaze tendría dificultades para esquivarlo. Eso sí, si tu cuñado insiste en que él conduce mejor que un ordenador, recuérdale que el ordenador no se salta stops ni discute con el GPS. Al menos, el bZ4X no te pedirá que le prestes el cargador del móvil.