Towerborne apuesta por un estilo visual que mezcla la estética de las pinturas de acuarela con el trazo de los cómics clásicos. El juego, desarrollado por Stoic, utiliza Unreal Engine 5 para lograr una animación 2D fluida sobre entornos 3D. El resultado es una iluminación vibrante y sombreado plano suave que recuerda a un cuadro en movimiento.
Animación 2D sobre mundos 3D con cel-shading suave 🎨
El motor gráfico permite combinar modelos tridimensionales con sprites animados en 2D, apoyándose en sombreadores de cel-shading que evitan los bordes duros típicos del género. Stoic ha empleado Autodesk Maya para el modelado, Adobe Photoshop para las texturas y herramientas artísticas internas para ajustar la paleta de colores. La iluminación de fantasía se integra sin romper la coherencia visual, creando un estilo que parece sacado de un libro ilustrado.
Cuando pintas con acuarela y el pincel se vuelve digital 🖌️
Por supuesto, lograr que un juego parezca pintado a mano sin manchar el monitor es todo un reto. Stoic ha tenido que lidiar con las exigencias de Unreal Engine 5 para que los personajes no parezcan figuras de plastilina bajo una lámpara de lava. Al final, el resultado es tan pulcro que hasta el pincel virtual debe estar celoso del acabado final.