The Quarry, la aventura narrativa de Supermassive Games, apuesta por el fotorrealismo cinematográfico para generar tensión. Su motor, Unreal Engine 4, permite un nivel de detalle facial pocas veces visto, gracias a la captura de movimiento de alta densidad de Digital Domain. Cada expresión de los actores se traslada al juego con una precisión que roza lo incómodo.
Captura facial de alta densidad y entornos nocturnos 🌙
El estudio utilizó la tecnología performance capture de Digital Domain para registrar hasta los microgestos de los actores. Estos datos se procesaron en Maya para refinar las animaciones, mientras que Substance Painter texturizó la piel con poros y arrugas. La iluminación nocturna del bosque, con sombras suaves y vaho volumétrico, crea una atmósfera opresiva que esconde a los verdaderos monstruos: los QTE que fallarás.
El vaho volumétrico que te hará toser en el sofá 😤
Tanta tecnología para que, al final, el mayor desafío sea no pestañear durante una escena de diálogo de tres minutos. La niebla del bosque es tan densa que casi puedes saborearla, igual que tu frustración cuando un pulso errático manda a tu personaje a una muerte horrible. Al menos, el realismo facial te permite ver con claridad la cara de decepción de tu personaje antes de que un cazador lo descuartice.