Tesla ha llegado a un acuerdo extrajudicial por el primer caso de muerte peatonal vinculado a su sistema Full Self-Driving, ocurrido en Arizona en 2023. Mientras tanto, la NHTSA investiga 3,2 millones de vehículos por fallos del sistema en condiciones de baja visibilidad. La seguridad del FSD sigue siendo cuestionada, con riesgos potenciales para peatones y conductores. Las autoridades evalúan una posible retirada obligatoria.
Fallos técnicos del FSD en baja visibilidad 🚗
La investigación de la NHTSA se centra en incidentes donde el FSD no detecta objetos u obstáculos cuando la luz es escasa o hay niebla. El sistema, que depende de cámaras y redes neuronales, falla al procesar escenarios de alto contraste o poca iluminación. Estos errores han llevado a colisiones con vehículos de emergencia y, en el caso de Arizona, a la muerte de un peatón. Tesla no ha emitido un parche que resuelva estas limitaciones.
El piloto automático y su miedo a la oscuridad 🌙
Parece que el FSD le tiene más miedo a la noche que un niño a los monstruos debajo de la cama. Porque si hay poca luz, el sistema se vuelve tan útil como un paraguas en un huracán. La solución de Tesla hasta ahora es decir que los conductores deben estar atentos, lo que viene siendo como vender un coche fantasma y pedirle al dueño que conduzca. Menos mal que pagamos 8.000 euros por esta función.