Square Enix ha lanzado Final Fantasy VII Rebirth, la segunda parte del remake que expande el mundo de Midgar. El juego corre sobre Unreal Engine 4, aunque modificado hasta casi irreconocible. Los entornos abiertos y las cinemáticas integradas exigen un equilibrio constante entre calidad visual y rendimiento en consolas como PS5.
Gestión del follaje y la iluminación en entornos masivos 🌿
El motor muestra praderas y bosques con un renderizado de follaje a gran distancia que evita popping visible. La iluminación combina fuentes estáticas precalculadas con dinámicas en tiempo real para personajes y objetos. Square Enix usó Autodesk Maya para modelado, ZBrush para detalles de alta resolución y Photoshop para texturas. Las animaciones faciales y corporales corren con herramientas propias de la compañía, integradas directamente en el pipeline de UE4.
Cómo el motor se toma un café mientras tú luchas contra un dragón ☕
Con tantos arbustos renderizados a kilómetros, uno espera que el motor se funda. Pero no, Square Enix logra que todo corra a 30 fps estables, aunque en modo calidad los árboles se vuelven borrosos si giras la cámara muy rápido. Es como si el juego te pidiera disculpas por tener demasiada hierba. Mientras tanto, los desarrolladores deben rezar para que nadie mire demasiado de cerca las rocas.