Antes de que Spider-Man popularizara los poderes arácnidos, DC ya tenía a su propia tarántula. John Law, un detective sin poderes sobrenaturales, debutó en 1941 gracias a Mort Weisinger y al lápiz de Hal Sharp. Su truco era usar un disfraz, una pistola y un cuchillo de caza para combatir el crimen. Sin embargo, tras un puñado de apariciones en World's Best Comics, el personaje desapareció del mapa editorial durante décadas, convirtiéndose en una rareza para los coleccionistas de la Edad de Oro. 🕷️
El desarrollo de un héroe sin superpoderes en la Edad de Oro 🕸️
A nivel técnico, Tarantula era un ejemplo de la narrativa pulp de la época. Weisinger optó por un enfoque realista: Law no tenía fuerza sobrehumana ni sentido arácnido, solo reflejos de entrenamiento y un arsenal básico. Hal Sharp dibujó un traje ceñido de color púrpura y rojo, con una máscara completa que dejaba ver los ojos. El personaje apareció en apenas tres historias entre 1941 y 1942. Su desaparición se debió a la falta de desarrollo de su mitología y a la competencia de otros héroes con ganchos más claros, como Batman o el mismo Sandman.
El primo pobre de Batman que se fue de vacaciones eternas 😅
John Law tenía todo para triunfar: un nombre genérico, un disfraz que parecía un pijama de licra y una pistola como solución a todos los problemas. Vamos, era Batman pero sin el coche molón, sin el mayordomo británico y sin una galería de villanos. DC decidió que un detective que se disfraza de bicho y usa armas blancas no era un gran plan de negocio. Así que lo jubilaron antes de que llegara a tener su propia serie. Al menos no tuvo que lidiar con clones ni crisis multiversales.