En el mundo de la climatización pasiva, una nueva solución promete aliviar a los sistemas de aire acondicionado en oficinas. Se trata de paneles de madera densificada que integran microcápsulas de cambio de fase. Durante el día, estas cápsulas absorben el calor como una esponja, reduciendo la temperatura ambiente. Al caer la noche, liberan la energía acumulada, actuando como un regulador térmico silencioso bajo tus pies.
Microcápsulas de fase sólida-líquida para almacenamiento estático 🧊
El núcleo técnico radica en la incorporación de materiales de cambio de fase (PCM) dentro de la matriz de madera densificada. Estas microcápsulas, de entre 5 y 50 micras, contienen una parafina que se funde al alcanzar los 26-28 grados centígrados. Al hacerlo, absorben hasta 200 kJ/m² de energía térmica latente. El proceso es reversible: al enfriarse la oficina por la noche, la parafina solidifica y libera el calor. El resultado es una reducción de la carga punta del aire acondicionado sin necesidad de componentes eléctricos ni mantenimiento.
El suelo que suda por las noches para que tú no sudes de día 😅
La idea es tan elegante como simple: convertir el suelo en un acumulador térmico. Funciona tan bien que, si te descuidas, podrías pensar que la moqueta tiene fiebre al atardecer. Lo mejor es que las microcápsulas están selladas, así que no esperes ver parafina derretida bajo la silla del jefe. Eso sí, si alguien tropieza y cae, al menos tendrá la excusa perfecta: el suelo estaba en pleno proceso de cambio de fase.