Un equipo científico ha creado SpudCell, una célula sintética con solo 36 genes que logra copiar su ADN y dividirse hasta cinco veces. Sin embargo, requiere asistencia externa constante y no puede evolucionar por sí misma. Para la ciudadanía, este avance no representa vida artificial independiente, aunque abre puertas en biotecnología aplicada.
Un diseño mínimo que depende de apoyo externo 🧬
SpudCell funciona como un prototipo reducido al límite: sus 36 genes bastan para replicar ADN y generar dos o tres divisiones celulares, pero se detiene tras cinco ciclos. Necesita nutrientes y condiciones controladas que un laboratorio debe suministrar. Sin esa ayuda, la célula muere. El equipo destaca que, al carecer de mecanismos evolutivos, no puede adaptarse ni generar nuevas funciones de forma autónoma.
Cinco divisiones y después, a pedir ayuda 🔬
SpudCell se divide como un adolescente que limpia su cuarto: lo intenta con entusiasmo, pero a la quinta vez se rinde y deja todo tirado. Para sobrevivir, necesita que científicos le traigan la comida y le ajusten la temperatura. Si esto es vida artificial, entonces un tamagotchi con pilas nuevas también podría postularse a ser considerado ser vivo.