Sony ha confirmado que a partir de enero de 2028 sus juegos de PlayStation solo se venderán en formato digital. La medida ha desatado críticas entre los jugadores, que temen perder el control sobre sus títulos y quedar atrapados en un modelo de suscripción perpetua. La polémica creció cuando el artista Beeple publicó una imagen de policías quemando cajas de juegos, avivando el debate sobre el futuro de la propiedad en la industria.
El fin del DRM físico y la dependencia del servidor 🔒
La decisión de Sony elimina el soporte físico como medio de distribución, pero no resuelve los problemas técnicos del modelo digital. Sin un disco, el usuario depende de servidores centralizados para descargar y autenticar sus juegos. Si esos servidores se apagan, el acceso se pierde. Además, las licencias digitales no son transferibles ni revendibles, lo que reduce el mercado de segunda mano. El DRM ahora es permanente, y la propiedad se convierte en un permiso revocable.
Policías quemando discos: el nuevo servicio de alquiler 🔥
La imagen de Beeple no es ficción: es una metáfora de lo que viene. Pronto pagarás 80 euros por un juego que no puedes tocar, vender ni prestar. Y si dejas de pagar tu suscripción, tu biblioteca se convierte en una colección de iconos grises. Al menos los discos servían para calentar la casa en invierno, o para lanzarlos a los vecinos ruidosos. Ahora, solo te queda leer los términos de servicio mientras tu consola se vuelve más lista que tú.