Mark Scheffer, alias Shrapnel, es uno de esos personajes que la mayoría de los lectores de DC han olvidado. Creado por Erik Larsen en 1991 durante su etapa en The Flash, este villano con cuerpo de metralla viviente prometía ser una amenaza recurrente. Sin embargo, tras algunas apariciones esporádicas, desapareció del mapa. Hoy exploramos su curiosa historia y su abrupto final en las viñetas.
La ciencia tras un cuerpo de fragmentos explosivos 💥
Shrapnel no era un mutante ni un alienígena. Su poder surgió de un accidente industrial en una planta química. Larsen lo dotó de una fisiología inestable: su cuerpo se compone de fragmentos metálicos afilados que puede disparar a voluntad, regenerándose a partir de cualquier pieza que quede intacta. La explicación técnica es vaga, pero funciona dentro del cómic. Su debilidad principal es la dispersión total; si todos sus fragmentos son destruidos o separados, muere. Un diseño simple pero efectivo para un villano de serie B.
El villano que se hizo añicos y nadie pegó 💀
Shrapnel tuvo su momento de gloria cuando se enfrentó a Flash y luego a los Jóvenes Titanes. Pero su carrera criminal duró menos que un petardo mojado. Tras ser derrotado y despedazado varias veces, DC decidió que era más fácil olvidarlo que justificar su regreso. Lo curioso es que, con tanto fragmento suelto, seguro que algún día alguien pisa uno y sin querer lo reconstruye. Pero mientras tanto, ahí sigue, hecho polvo en el olvido.