Un caso de sabotaje técnico ha puesto en jaque la producción en una línea de automoción. La manipulación consistió en alterar la trayectoria del robot de soldadura mediante un desfase controlado del sensor inductivo. El resultado fue un desplazamiento milimétrico en los puntos de unión, generando piezas fuera de tolerancia que pasaron desapercibidas en inspecciones rápidas. El análisis forense se realizó con GOM Inspect y Blender para reconstruir el incidente.
Reconstrucción 3D del desfase mediante GOM Inspect y Blender 🛠️
El equipo de ingeniería utilizó GOM Inspect para capturar la nube de puntos de la carrocería defectuosa y compararla con el modelo CAD original. La desviación detectada fue de 0.8 mm en el eje Z, provocada por un desplazamiento físico del sensor inductivo de 2 grados. En Blender, se simuló la trayectoria alterada del brazo robótico para entender el impacto en la soldadura. La combinación de ambos programas permitió aislar el punto exacto de manipulación y descartar un fallo de calibración aleatorio.
El sabotaje que hizo llorar al ingeniero de calidad 😅
Lo curioso del caso es que el responsable usó una llave Allen de 4 mm y un poco de cinta aislante para desviar el sensor. Nada de exploits ni códigos maliciosos. Solo un ajuste manual que llevó a los inspectores a revisar 300 piezas durante dos turnos. El ingeniero de calidad jura que ahora revisa los sensores con calibrador antes del café. El sabotaje fue tan sencillo que hasta un becario lo podría haber hecho, pero nadie quiere señalar al de prácticas.