Un incidente de sabotaje técnico ha sido detectado en una línea de corte de vidrio por chorro de agua. El responsable introdujo un espaciador micrométrico magnético en el cabezal, provocando una desalineación progresiva del eje de corte. La falla fue identificada mediante un pipeline 3D que combinó GOM Inspect para el análisis de desviaciones y Rhino 3D para la reconstrucción geométrica del cabezal.
Pipeline 3D para detección de desviaciones submillimétricas 🛠️
El análisis comenzó con GOM Inspect, donde se escaneó el cabezal y se comparó con el modelo CAD original. La desviación angular encontrada fue de 0.08 grados, atribuible al espaciador de 0.05 mm. Con Rhino 3D se modeló la posición alterada del cabezal y se simuló la trayectoria del chorro. La reconstrucción confirmó que el espaciador magnético, al vibrar con la máquina, se desplazaba lentamente, empeorando el corte. La pieza fue localizada mediante inspección visual con lupa binocular.
El espaciador magnético: pequeño, molesto y difícil de encontrar 🔍
Alguien pensó que meter una lámina magnética de 0.05 mm en el cabezal era buena idea. Y funcionó: el cabezal se desvió lo suficiente para que los cortes parecieran hechos por un aprendiz con temblores. Lo peor no fue el sabotaje, sino que el espaciador, al ser magnético, se pegó al interior y costó 45 minutos encontrarlo con un imán de nevera. La moraleja: si vas a sabotear, al menos no uses piezas que parecen sacadas de un juguete.