Un acto de sabotaje técnico ha sido detectado en una línea de producción de vidrio. El responsable introdujo un espaciador micrométrico magnético en el cabezal de un robot cortador por chorro de agua, provocando una desalineación imperceptible. El fallo se identificó mediante un pipeline 3D que combina GOM Inspect para metrología y Rhino 3D para modelado inverso.
Pipeline 3D: GOM Inspect y Rhino 3D para detectar micras fuera de lugar 🛠️
El proceso de detección comenzó con un escaneo de alta precisión usando GOM Inspect, que reveló una desviación angular de 0.02 grados en el cabezal. Este dato se importó a Rhino 3D para reconstruir la geometría real del conjunto. Al comparar el modelo nominal con el escaneado, se identificó un volumen adicional de 0.3 mm³ en la unión del cabezal. La inspección física confirmó la presencia del espaciador magnético, un objeto diseñado para pasar desapercibido en entornos industriales.
El espaciador magnético: el tornillo perdido que nunca existió 🧲
Alguien pensó que meter un imán de 0.3 mm entre dos piezas metálicas era una idea brillante. Y lo fue, pero para fastidiar. El espaciador no causó una rotura, solo un corte torcido de 0.1 mm en cada pieza. El resultado: treinta láminas de vidrio desechadas antes de que alguien notara que el robot había empezado a cortar como si estuviera borracho. Una broma de mal gusto que costó tiempo y material, pero que al menos demostró que el equipo de metrología funciona.