Un reciente caso de sabotaje industrial ha puesto en jaque la línea de montaje de motores. El responsable modificó el par de apriete real del robot atornillador de tapas de bloque motor mediante un decalaje analógico en el sensor. La maniobra, detectada tras fallos recurrentes, requirió un análisis forense con GOM Inspect y Blender para reconstruir el fraude.
Reconstrucción 3D del fraude con GOM Inspect y Blender 🔧
El equipo de calidad utilizó GOM Inspect para escanear las tapas atornilladas y comparar las desviaciones geométricas con los valores de par registrados. Con Blender se modeló la cinemática del brazo robótico y se simuló el efecto del decalaje analógico. Se descubrió que el sensor entregaba una señal desplazada en 0.5 V, alterando la lectura real del torque en un 15%. La evidencia digital permitió identificar el punto exacto de manipulación.
El atornillador que perdió la cabeza (y el par) 🤖
Alguien pensó que modificar el sensor era más fácil que ajustar la máquina. El resultado: tapas flojas, motores ruidosos y un dolor de cabeza monumental para control de calidad. Menos mal que GOM Inspect y Blender no se dejan engañar por trucos de fontanería analógica. Eso sí, el sabotaje demostró que hasta un robot puede tener un mal día si su sensor cuenta mentiras.