Publicado el 02/07/2026 | Autor: 3dpoder

Sabadell activa su primera potabilizadora para aguas subterráneas

Sabadell ha puesto en marcha su primera planta potabilizadora, una infraestructura que trata agua del subsuelo para convertirla en apta para uso doméstico. Hasta ahora, este recurso se destinaba exclusivamente al riego. La nueva instalación permitirá abastecer a 6.800 familias al año, lo que representa un 10% del consumo total de la ciudad. El objetivo es claro: ganar autonomía hídrica y reducir la dependencia de aportes externos, un paso clave para evitar cortes de suministro durante episodios de sequía.

Planta potabilizadora subterránea en funcionamiento, agua brotando de un pozo profundo hacia tanques de filtración con membranas de ósmosis inversa, tuberías metálicas conectando sistemas de bombeo, técnicos supervisando paneles de control digital mientras el agua clara fluye hacia depósitos domésticos, fondo de paisaje urbano seco con cielo despejado, estilo cinematic photorealistic engineering visualization, iluminación industrial nítida, reflejos metálicos, texturas de hormigón y acero inoxidable, profundidad de campo, acción de tratamiento hídrico en tiempo real

Cómo funciona la nueva potabilizadora municipal 💧

La planta extrae agua de los acuíferos locales y la somete a un proceso de tratamiento que incluye filtración, desinfección y control de calidad para cumplir con los parámetros de potabilidad. El sistema aprovecha recursos que antes se desaprovechaban para consumo humano, integrando tecnología de membranas y sistemas de ósmosis inversa. Según el ayuntamiento, esta solución permite diversificar las fuentes de suministro y refuerza la resiliencia del sistema frente a periodos de escasez, sin depender exclusivamente de trasvases o embalses.

Adiós a regar los geranios con agua potable 🌿

Ahora resulta que el agua que usábamos para mantener vivo el césped del jardín es perfectamente bebible. Menos mal que hemos tardado solo unas décadas en darnos cuenta. Lo siguiente será descubrir que el agua de la piscina del vecino también sirve para ducharse. Bromas aparte, la medida es sensata: mientras unos se pelean por el trasvase del Ebro, Sabadell prefiere mirar bajo sus pies. Así, cuando llegue la próxima sequía, los ciudadanos podrán seguir bebiendo mientras discuten si el césped artificial es más sostenible.