La kazaja Elena Rybakina, segunda cabeza de serie en Wimbledon, logró imponerse en tres sets a la francesa Lois Boisson, una tenista que disputaba su primer partido en el torneo. Con un tenis errático y numerosos fallos no forzados, la campeona de 2022 tuvo que emplearse a fondo para evitar la sorpresa. Para el aficionado, queda claro que ni las favoritas están exentas de jornadas complicadas sobre la hierba londinense.
El análisis técnico de un susto en la pista central 🎾
Rybakina cometió más de 30 errores no forzados, una cifra alta para una jugadora de su nivel. Su servicio, normalmente un arma letal, perdió efectividad en momentos clave, lo que permitió a Boisson mantener la igualdad hasta el tercer parcial. La falta de precisión en los golpes de fondo y cierta precipitación en los intercambios largos fueron los puntos débiles que casi le cuestan el partido. La lección es que la consistencia sigue siendo la base del tenis sobre hierba.
La debutante casi da el batacazo del día 😱
Lo de Boisson fue un aviso a navegantes. Llegó, jugó, y por poco se lleva el premio gordo. Mientras Rybakina sudaba la gota gorda, la francesa disfrutaba de su momento de gloria. Al final, la experiencia pesó más, pero la kazaja debe estar agradecida de que esto no fuera un partido de exhibición, porque la habrían pitado hasta los jardineros del All England Club. Menos mal que pudo enderezar el rumbo.