Rolls-Royce presentó el Phantom Regatta, un vehículo de edición especial que mide 5,98 metros de largo y luce una combinación de tonos azul y blanco. Su diseño se inspira en los yates de carreras, con detalles náuticos que buscan capturar la esencia del mar. El interior combina cuero, madera y un techo con estrellas de fibra óptica, creando un ambiente exclusivo para sus ocupantes.
La tecnología detrás del lujo artesanal 🛠️
El Phantom Regatta mantiene la base mecánica del modelo estándar, con un motor V12 de 6.75 litros que entrega 563 caballos de fuerza. La verdadera ingeniería está en el acabado: la pintura de dos tonos requiere semanas de pulido manual, y el techo estrellado utiliza 1.340 fibras ópticas dispuestas a mano para simular un cielo nocturno. Cada panel de madera ha sido seleccionado para igualar la veta, un proceso que demanda meses de trabajo.
Cuando tu coche vale más que mi casa 💸
Mientras algunos debaten si comprar pan o pagar el alquiler, hay quien encarga un Phantom Regatta para sentirse como en un yate sin mojarse. Lo mejor es que, por su precio, podrías comprar una flota de barcos de segunda mano y aún te sobraría para un chalet. Pero claro, entonces no tendrías un techo con estrellitas de plástico. La exclusividad tiene su precio, y no es precisamente en euros corrientes.