En India, un puente bautizado como de 90 grados pero con una curva real de 118 grados fue inaugurado con bombo y platillo. El resultado: vehículos incapaces de sortear la inclinación, dejando a 300.000 personas sin vía segura. Siete ingenieros suspendidos, 2,3 millones de dólares dilapidados y una lección costosa sobre diseño vial.
El fallo técnico: geometría vial y responsabilidad profesional 🚧
El error radica en el cálculo del radio de giro. Una curva cerrada exige peralte adecuado y visibilidad; aquí, la pendiente superó lo permisible para camiones y autobuses. Las autoridades vetaron a las constructoras implicadas y exigen rediseño con simulaciones de tráfico. La solución técnica será reforzar la estructura o modificar el trazado, pero el daño reputacional ya está hecho.
La curva que no curva: 118 grados de esperanza india 😅
Al parecer, los ingenieros confundieron un transportador con un juguete. O quizás pensaron que los camiones flotarían en la curva. Ahora, 300.000 personas esperan que el nuevo diseño no sea tan creativo. Lo bueno: al menos el puente no se cayó, solo se quedó esperando vehículos que nunca llegaron. Un récord de inutilidad.