El proyecto del puente de 850 metros que unirá Corea del Norte con Rusia, acordado durante la visita de Putin a Pyongyang en junio de 2024, sufre un retraso en su apertura según un centro de estudios. Para la ciudadanía, esto significa que las promesas de mejoras en el comercio y el transporte de productos básicos se alejan, manteniendo los precios altos y la disponibilidad limitada en las tiendas locales.
Ingeniería sobre el río Tumen: un enlace congelado en el tiempo 🏗️
La estructura, proyectada sobre el río Tumen, busca conectar la ciudad norcoreana de Rason con el puerto ruso de Jabárovsk. Técnicamente, el puente debe soportar condiciones climáticas extremas y servir como ruta para mercancías y vehículos ligeros. Sin embargo, fuentes indican que problemas logísticos, financieros o burocráticos han detenido el avance de las obras, dejando el acero y el hormigón en espera de una decisión política que no llega.
El puente que nunca llega: la paciencia como deporte nacional 🦆
Mientras los líderes firman acuerdos y se dan la mano, los ciudadanos norcoreanos siguen esperando ese puente mágico que, según los rumores, traería desde Rusia desde arroz hasta repuestos para bicicletas. Al final, el único tráfico que cruza el río Tumen son los patos y alguna que otra barca de contrabando. Total, para lo que va a durar la espera, mejor irse acostumbrando a hacer cola.