Una organización británica ha puesto en marcha un proyecto piloto en Gambia para fabricar prótesis de pierna mediante escáner e impresión 3D. El método reemplaza los procesos manuales que causan incomodidad y llevan al abandono de las prótesis. La digitalización reduce errores, costes y el uso de químicos peligrosos. Para la ciudadanía, esto significa que más amputados podrían acceder a piernas artificiales más cómodas, incluso en zonas rurales.
Escáner y plástico: la nueva pierna low-cost 🦿
El proceso comienza con un escáner portátil que capta la geometría exacta del muñón en minutos, sin contacto ni yeso. Luego, un software modela la prótesis y la envía a una impresora 3D que fabrica el encaje con filamento termoplástico. El ajuste se logra con precisión milimétrica, eliminando las molestias de los métodos artesanales. Además, se evitan los químicos tóxicos usados para endurecer los moldes tradicionales. El coste final es menor y el tiempo de fabricación se reduce de días a horas.
El yeso se jubila (y no pedirá pensión) 😄
Los moldes de yeso tenían dos problemas: eran incómodos y, a menudo, acababan en un rincón olvidados por su mala adaptación. Ahora, con el escáner y la impresora, los amputados gambianos pueden decir adiós a las ampollas y a los ajustes a martillazos. Lo mejor de todo es que la nueva pierna no huele a químicos raros, solo a plástico reciclado. La tecnología avanza, y al menos en Gambia, el futuro de las prótesis no necesita escayola. 🎯