El Port de Tarragona ha dado luz verde a nuevas reglas para controlar la sobrepoblación de palomas en la zona portuaria. La medida endurece la manipulación de granos y harinas, eliminando fuentes de alimento para las aves. El objetivo es reducir plagas, el polvo generado por sus excrementos y los vertidos, mejorando así la calidad del aire y la limpieza del entorno.
Control técnico de plagas con medidas de gestión ambiental 🐦
La normativa se enfoca en la gestión de residuos orgánicos y la manipulación de materias primas. Las empresas deberán implementar sistemas de almacenamiento hermético para granos y harinas, así como protocolos de limpieza más estrictos. Esto evita que las palomas accedan a comida, rompiendo su ciclo reproductivo. La medida usa la lógica de eliminar recursos, sin recurrir a métodos químicos o físicos directos.
Palomas en paro: la nueva reforma laboral aviar 🍞
Las palomas del puerto han recibido la noticia con el pico torcido. Sin acceso a granos sueltos ni harinas derramadas, tendrán que buscarse la vida en otro lado o, lo que es peor, aprender a cocinar. La medida les exige una reconversión profesional inmediata: dejan de ser expertas en saqueo de silos para postular a puestos de estatuas vivientes en plazas. La ciudadanía, por su parte, ya no tendrá que esquivar bombardeos aéreos.