Vecinos de la Vall de l’Arrabassada han denunciado una nube de polvo y ruido constante generados por una máquina trituradora de roca en unas obras junto a la Escola l’Arrabassada. La máquina no estaba conectada a la red de agua, lo que agravó las molestias. Los afectados planean presentar quejas ante la OMAC y denunciar la falta de prevención laboral. El ayuntamiento prevé que la normalidad se restablezca este martes, pero los vecinos exigen más control para evitar que esto se repita.
Tecnología aplicada: el agua como elemento básico en la trituración de roca 💧
En obras de demolición y trituración de roca, el uso de agua pulverizada es una práctica técnica común para reducir la emisión de partículas finas. Sin agua, el polvo se dispersa sin control, afectando la calidad del aire y la visibilidad. Además, el ruido de una trituradora sin aislamiento acústico puede superar los 85 decibelios, lo que exige el uso de protección auditiva. La falta de conexión a la red hídrica en esta obra evidencia un fallo en la planificación técnica que pudo haberse evitado con una supervisión más rigurosa.
Trituradora sin agua: el invento que nadie pidió 😅
La máquina trituradora de roca sin conexión al agua es como un ventilador en una tormenta de arena: solo consigue que todo vuele más lejos. Los vecinos, con razón, han tenido que cerrar ventanas y guardar la ropa tendida. Quizás el siguiente paso sea que la OMAC reciba quejas por un taladro sin pilas o un martillo neumático con wifi. Mientras tanto, el ayuntamiento promete que el martes todo volverá a la calma, justo a tiempo para que los vecinos limpien el polvo acumulado en sus pulmones y salgan al balcón a respirar.