PlayStation ha confirmado que a partir de 2028 sus consolas solo venderán juegos en formato digital. Esto elimina los discos físicos, lo que significa que los jugadores dejarán de poseer copias de sus títulos. En su lugar, obtendrán licencias que la empresa puede revocar en cualquier momento. Sin tiendas físicas compitiendo, los precios se mantendrán altos incluso para lanzamientos antiguos. El mercado de segunda mano y el préstamo de juegos desaparecerán.
El modelo técnico detrás de la licencia perpetua (pero no tanto) 🔧
Desde el punto de vista técnico, este cambio implica que cada juego se vincula a una cuenta de usuario mediante DRM (gestión de derechos digitales). La consola verificará constantemente la licencia contra los servidores de Sony. Si la conexión falla o la empresa decide retirar el título, el acceso se pierde. No hay copia de seguridad local que valga. Además, al no existir un mercado de reventa, los precios no bajan; el coste de un juego de 2028 seguirá siendo elevado en 2035. La dependencia del servicio online es total.
Coleccionistas, ya pueden ir vendiendo sus estanterías 📚
Así que, si tenías planes de heredar tu biblioteca de PS5 a tus nietos, olvídalo. Ahora heredarás una suscripción que caduca cuando a Sony le apetezca. Eso sí, podrás presumir de tener 500 juegos en tu cuenta, pero sin poder prestarle uno a tu vecino. El futuro es brillante: pagarás lo mismo por un juego de hace diez años que por uno nuevo, y encima darás las gracias por no tener que levantarte del sofá a cambiar el disco. Progreso 🎮