Un nuevo recubrimiento vial promete cambiar la señalización nocturna en zonas rurales. Absorbe radiación solar durante el día y emite luz verde o azul durante más de 10 horas seguidas. Esto permite iluminar caminos sin necesidad de postes, cables ni tendido eléctrico. Una solución práctica para carreteras apartadas de la red eléctrica.
Funcionamiento y aplicación técnica del recubrimiento 🛠️
La pintura usa compuestos de aluminato de estroncio, dopados con tierras raras, que almacenan energía solar y la liberan lentamente. Su eficiencia luminosa supera a los tradicionales sulfuros de zinc. Se aplica con rodillo o pulverizador sobre asfalto u hormigón, formando una capa de entre 0.5 y 1 mm. La luminancia residual alcanza niveles visibles hasta el amanecer, incluso en días nublados. No requiere mantenimiento frecuente ni fuentes externas de energía.
Adiós a las farolas, hola a los vecinos fosforescentes 🐑
Ahora los conductores podrán ver la carretera gracias a una pintura que trabaja turno doble: de día es casi invisible, de noche parece un cartel de neón. Eso sí, si alguna oveja se duerme sobre el asfalto, absorberá la luz solar y se convertirá en una linterna ambulante. Los pueblos podrán ahorrar en electricidad, pero tendrán que acostumbrarse a ver sus caminos brillando como pistas de discoteca.